Tribuna

Post COVID-19: retos para Iberoamérica

La COVID-19 ha sido la primera gran pandemia global del nuevo milenio. Desde 1970 el número de personas que viajaban en avión se ha multiplicado por veinte veces. El virus se detectó en una provincia desconocida de China, pero en la que la industria italiana había deslocalizado buena parte de su producción textil. Pronto llegó a Milán, Madrid, Londres, Nueva York, Ciudad de México, Sao Paulo y las grandes urbes del planeta. Los grandes núcleos urbanos son un gran atrayente de actividad y desde ellos se expandió al resto del territorio dentro de cada país.

Seguimos midiendo el desarrollo humano con el PIB y nos encontramos ante la peor depresión económica conocida. Los gobiernos, en general, minusvaloraron lo sucedido en China. El virus comenzó a conocerse en diciembre y el gobierno chino tardó un mes en tomar medidas de confinamiento extremo. Lo mismo que sucedió en Iberoamérica. En España han encontrado restos de COVID-19 en aguas residuales desde enero y el confinamiento llegó a mediados de marzo. El sistema de salud colapsó y el confinamiento extremo fue inevitable para reducir el número de muertes que aun así fue muy elevado.

En Alemania actuaron antes y su sistema de salud tenía muchas más camas en unidades de cuidados intensivos que España, y eso les permitió evitar el confinamiento extremo y que el número de muertes haya sido mucho menor. La previsión de caída del PIB para 2020 en Alemania es la mitad que en España. Brasil y Uruguay tienen frontera. Brasil tardó mucho más en tomar medidas y su crisis económica será muy intensa. Uruguay es un caso de éxito mundial en la gestión de la pandemia y su PIB caerá menos que el brasileño. Desde el principio hicieron tests masivos a la población, con reactivos producidos dentro de Uruguay. Cuando alguien daba positivo rastreaban sus contactos y les hacían la prueba rápidamente. Y a todos los positivos los confinaban. Uruguay es una economía pequeña y muy abierta y sufrirá una profunda crisis económica por la caída de sus exportaciones, pero habría sido infinitamente mayor de no haber gestionado con éxito la pandemia.

La COVID-19 ha provocado una crisis económica muy intensa; la duda es cuál será su duración y cuántas cicatrices dejará, especialmente en clave de pobreza y de deuda. Ojalá no se hubiera producido esta pandemia, pero no se puede desaprovechar una crisis para iniciar un periodo de cambio.

Por lo tanto, el principal reto para Iberoamérica es mejorar sus sistemas de detección temprana de contagios y su capacidad de rastreo. El PNUD en su último informe de Desarrollo Humano advirtió del peligro de la brecha digital para la desigualdad. Hablaba en clave de personas, pero la COVID-19 ha demostrado que también es clave para los países. Corea del Sur, Taiwán y los países nórdicos son los más avanzados en digitalización y son los que mejor han gestionado la pandemia, los que menos muertos han tenido y los que menor impacto sobre la economía. Suecia es la excepción que confirma la regla. Es un país líder en digitalización pero se equivocó no tomando medidas de confinamiento y distanciamiento social y ha sido uno de los países con más muertos por habitante. Por lo tanto, la tecnología es condición necesaria para combatir el virus, pero no suficiente.

Para reducir el riesgo de la brecha digital el gran reto de Iberoamérica es la educación. Ya era el principal reto para reducir la desigualdad y la pobreza extrema antes de la COVID-19, pero la pandemia hace más necesaria aún una revolución educativa. Los niños, además del lenguaje para comunicarse y el lenguaje matemático, ahora deben aprender lógica y el lenguaje de las máquinas. Los que hoy no estén educados con cultura digital es altamente probable que sean pobres o tengan trabajos precarios en el futuro.

Leer el artículo completo

 

Artículo originalmente escrito para la revista Pensamiento Iberoamericano
Los argumentos expuestos en esta tribuna responden en exclusiva al punto de vista del autor, que es responsable de las opiniones manifestadas, y no reflejan en ningún caso la postura de la SEGIB

categorías:

Análisis COVID-19 Economía Tribuna


Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. Aceptar | Más información
Recibe una alerta cuando esté disponible un nuevo especial temático sobre la cooperación en Iberoamérica en nuestro portal somosiberoamerica.org
* campo requerido
Idioma

Secretaría General Iberoamericana usará la información que nos proporciones en este formulario para estar enviarte actualizaciones del portal Somos Iberoamérica e información relacionada.

Puedes darte de baja en cualquier momento haciendo click en el enlace del pie de nuestros emails.

We use Mailchimp as our marketing platform. By clicking below to subscribe, you acknowledge that your information will be transferred to Mailchimp for processing. Learn more about Mailchimp's privacy practices here.