Tribuna

Escuela de Liderazgo: desafíos y oportunidades

“La Escuela Iberoamericana de Liderazgo (EILx) es una iniciativa promovida por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y el Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset (IUOG), a través de Goberna, que cuenta con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
El objetivo con el que nace la Escuela es fortalecer un nuevo liderazgo iberoamericano
La creación de la Escuela constituye un esfuerzo tangible del espacio iberoamericano, impulsado por la SEGIB, de construcción de capacidades; creación, fortalecimiento y legitimación de liderazgo; de promoción y creación de espacios y confluencia de intereses.
Iberoamérica cuenta con un acervo diferencial en materia de intercambios y redes a través de mecanismos horizontales como la cooperación sur – sur y triangular.

Las tres fases de la iniciativa, conectar, potenciar y construir, han iniciado y propiciado el empuje necesario para la construcción de una Red iberoamericana de liderazgo. Sin embargo, un requisito pasa por cómo garantizar la sostenibilidad de dicha acción y cómo fortalecerla, liderarla, legitimarla y comunicarla, no solo en el espacio iberoamericano sino también como lograr que dicha dinámica de participación haga participe, empodere y se replique a nivel nacional.

La Escuela surge en un escenario de desafección de la ciudadanía hacia las instituciones democráticas. En mayor o menor medida los países de la región atraviesan dicha situación y algunos de ellos han logrado “capear” con buen tino el contexto. El saber hacer, desde lo local – territorial a lo nacional es un activo del softpower Iberoamericano que la región ha de cuidar, compartir y fortalecer.

la iniciativa refleja la impronta e impulso del espacio iberoamericano, de aterrizar la Agenda 2030

Frente a ello, una propuesta pasa por crear y fortalecer la Red Iberoamericana de Liderazgo, a través de la:

1. Creación y constitución de un Comité Consultivo y Foro Iberoamericano de Liderazgo. que tendrían por finalidad recabar insumos estratégicos para las Cumbres Presidenciales, permitiendo crear un liderazgo desde “abajo hacia arriba” que derrame en el fortalecimiento del liderazgo regional, y que se articule con los diferentes Programas e Iniciativas.

2. Replicar a escala nacional a través de la construcción de alianzas locales. Ese “Comité Consultivo de Liderazgo” podría replicarse con el liderazgo institucional nacional identificado, y en alianza con otros socios y actores locales.

3. Generar un espacio virtual de seguimiento de demanda y retroalimentación entre las instituciones participantes. En ello, se ha de generar en el espacio iberoamericano alianzas y acuerdos estratégicos, -con la participación del sector privado- para la movilización conjunta de recursos; como así también con centros de pensamiento estratégicos, regionales y fuera de la región.

4. Generar conocimiento, sistematizarlo y compartirlo. Generación, en el espacio de la Escuela de un Repositorio de buenas prácticas y políticas públicas exitosas nacionales en armonía con los portales similares como el “Sur – Sur Global Thinkers – a Global Coalition of Think Tank Networks for SSC” en la órbita del PNUD.

Generar asimismo, una newsletter desde la EILx que reúna los aportes de distinguidas personalidades que han abordado los desafíos actuales en Iberoamérica.

5. Creación de grupos de generación de alianzas y partenariados para la búsqueda de movilización de recursos; creación de alianzas innovadoras con terceros y mapeo de oportunidades de cooperación.
Como se ha reseñado a lo largo del documento, la iniciativa refleja la impronta e impulso del espacio iberoamericano, de aterrizar la Agenda 2030 y los ODS en acciones concretas con una participación múltiple de actores.
Si bien la Agenda 2030 y los ODS constituyen los instrumentos y líneas de base a la que los Estados y Gobiernos han adherido, cierto es que la cooperación internacional, dadas sus virtudes, ocupará un rol neurálgico en el acompañamiento de la Agenda 2030.

Concretamente, el ODS 17 “Alianzas para lograr los Objetivos”, en algunas de sus metas hace un claro llamamiento hacia el trabajo conjunto; diverso e integral. En determinadas dimensiones del Objetivo se señalan desafíos en los cuales la Escuela podría inscribirse, a saber:

i. “Aumentar el apoyo internacional para realizar actividades de creación de capacidades eficaces en los países a fin de respaldar los planes nacionales de implementación de todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible, incluso mediante la cooperación Norte-Sur, Sur-Sur y triangular” (Meta 17.9 Dimensión Creación de capacidades);

ii. “Mejorar la coherencia de las políticas para el desarrollo sostenible” ( Meta 17.14 Dimensión Cuestiones sistémicas – Coherencia normativa e institucional);

iii. “Mejorar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible, complementada por alianzas entre múltiples interesados que movilicen e intercambien conocimientos, especialización, tecnología y recursos financieros, a fin de apoyar el logro de los ODS en todos los países” (Meta 17.16 Dimensión Alianzas entre múltiples interesados);

iv. “Fomentar y promover la constitución de alianzas eficaces en las esferas público-privada y de la sociedad civil, aprovechando la experiencia y las estrategias de obtención de recursos de las alianzas” (Meta 17.17 Dimensión Alianzas entre múltiples interesados).

La vinculación de dichas metas está, como se ha dicho, en la propia iniciativa de creación de la Escuela. Dicha articulación implica un acuerdo tácito por impulsar, además de la formación regional en temas de Desarrollo Sostenible, una conciencia de abordaje multidimensional del desarrollo, inclusivo, participativo y con una multiplicidad de actores, tanto del sector gubernamental, como la cooperación internacional, y las organizaciones de la sociedad civil.

La propia iniciativa se embarca en el desafío de aumentar el impacto de aquella articulación inicial y por tanto la imperiosa necesidad de crear y fortalecer una Red iberoamericana de Liderazgo, con el fin de lograr un círculo virtuoso de adherencias a la iniciativa que permita visibilizar los esfuerzos y aportes de la región con el desarrollo sostenible.

Los argumentos expuestos en esta tribuna responden en exclusiva al punto de vista del autor, que es responsable de las opiniones manifestadas, y no reflejan en ningún caso la postura de la SEGIB

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Agenda 2030 Capacidades Cooperación Sur-Sur Gobierno Instituciones Participación Política Relaciones Internacionales Tribuna

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