Discapacidad y estrategia empresarial

Discapacidad y estrategia empresarial
foto: duncan c

Cuando han pasado más de 3 años desde la aprobación de la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible, los ODS han cobrado relevancia en la estrategia de RSE de las empresas, en especial en este último año.

Este hecho ha propiciado que los retos sociales identificados claramente en los ODS hayan ganado relevancia en las agendas, en especial en la de las empresas y en su estrategia de RSE.

En nuestra opinión esto ha podido restar importancia pública, y de enfoque en la actividad de RSE de las empresas a retos sociales básicos para el desarrollo de los países. Retos que, aun así, se encuentran incluidos dentro de los ODS, pero que no son identificados de formas específica. Entre otros, retos como: la tasa de desempleo de los jóvenes, la renta de la población española o la situación de los diferentes colectivos excluidos.

es necesario realizar un ejercicio que ayude a las empresas a trabajar con el colectivo de las personas con discapacidad y a trasladar ese trabajo al cumplimiento de los ODS.

Una visión global nos indica que esta situación no es mala, ya que dentro de los diferentes ODS podemos encontrar esos objetivos sociales identificados en alguna de las 169 metas. Pero en cierto modo, este prisma puede llegar a confundirnos. En especial a las entidades que enfocamos nuestro trabajo en resolver retos de colectivos concretos, en nuestro caso, el de las personas con discapacidad.

Los ODS han puesto sobre la mesa la necesidad de abordar los retos sociales de forma conjunta con el trabajo de los diferentes actores: administración pública, empresas, entidades sociales, sociedad, …

El resultado de estos primeros años ha sido el compromiso de las empresas con los ODS, y la identificación de los objetivos que están priorizados y con los que se sienten más comprometidas, evidentemente en función de su estrategia empresarial. Esto ha sido contagioso para otras empresas y ha servido para que muchas empresas, que antes eran inactivas en temas de sostenibilidad, se interesen por los ODS y se acerquen a ellos.

 

Los ODS y la discapacidad
En este proceso, desde AUPA, observábamos que de nuevo el reto de la discapacidad volvía a quedarse a un lado en la estrategia empresarial. De nuevo la discapacidad, que además de ser una vía de trabajo para la empresa en materia de RSE, es una obligación legal para muchas de ellas, dejaba de estar en el foco de trabajo de las empresas. Y temíamos que el enfoque en ODS por parte de las empresas despistara el trabajo pendiente en materia de discapacidad: accesibilidad, empleo, formación, …

A priori, esta situación no debería ser preocupante, ya que dentro de ODS encontramos diferentes objetivos sociales, pero en cierto modo puede llegar a confundir a las empresas a la hora de concretar su trabajo en la consecución de los ODS y de resolver retos sociales que afectan a sus grupos de interés.

El colectivo de las personas con discapacidad está incluido como uno más sobre los que enfocar los retos planteados en la agenda 2030. Y, aunque las personas con discapacidad no son mencionadas en el enunciado de ninguno de los 17 objetivos, se observa que, entre los 17 objetivos de desarrollo sostenible, las personas con discapacidad son mencionadas expresamente en siete metas de cinco objetivos. Esa mención apunta cinco temas que son relevantes para la equiparación social de las personas con discapacidad en cualquier país, incluido España:

Educación, Accesibilidad, Empleo, Integración social e Información estadística.

 

La participación de las entidades sociales: ODS discapacidad y empresas
A partir de este análisis, en AUPA entendemos que es necesario realizar un ejercicio que ayude a las empresas a trabajar con el colectivo de las personas con discapacidad y a trasladar ese trabajo al cumplimiento de los ODS. Este ejercicio es clave para entidades como la nuestra, y para entidades que trabajen frente a retos sociales no definidos de forma amplia en las 169 metas.

Gracias a él podremos mantener la atención de la estrategia de RSE de las empresas en los retos sociales que planteamos y a la vez facilitara a esas empresas alinearse a la consecución de los ODS.

 

La necesidad de establecer indicadores de impacto

Para finalizar hay que recordar que el reto que tenemos ante nosotros no es un reto de “relato”. Este reto no se alcanza realizando acciones que “se aproximan o relatan” respecto de los ODS, el reto es un reto de CONTRIBUCIÓN, y eso únicamente se consigue estableciendo objetivos concretos, y en el caso de las personas con discapacidad:

1. Estableciendo objetivos por encima del marco legal.

2. Diseñando un plan de trabajo.

3. Midiendo cada uno de los impactos generados.

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